SOBRE NOSOTROS

SERVICIOS FUNERARIOS PARA MASCOTAS

El 5 de junio de 2009 muere Samantha, una cocker adoptada que ocupó un lugar muy especial en mi vida, con ella no sólo compartía el hogar sino también el trabajo. Cada lunes nos íbamos a la Sierra a trabajar con productores y regresábamos a Puebla cada fin de semana. Ella era mi copiloto en esos viajes, era mi compañera de trabajo, mi compañera de departamento y con ella me sentía segura y protegida.

Lamentablemente, murió envenenda a pesar de haber hecho todo lo humanamente posible. El médico veterinario me ofreció cremar a Samantha y aunque estaba en shock por su muerte, no lo dudé porque no tenía espacio donde enterrarla. Se concertó la cita con la empresa para el día siguiente a las 9am. Cuando la persona encargada de la cremación llegó al consultorio del médico ví como saco a Samantha en una bolsa negra de basura como si fuera un desecho, colocándola en la cajuela de un carro como si el cuerpo de mi niña fuera basura.

Una vez en las instalaciones donde iban a cremar a Samantha pedí unos minutos para ver su cuerpo y decirle adiós. Recuerdo que la sacaron de la bolsa de basura a sacudidas para introducirla en la cámara del horno violentando su pequeño cuerpo.

El dolor que sentí con su muerte estuvo presente por varias semanas y aunque en todo momento estuvo mi familia acompañándome, el dolor por su pérdida fue inmenso.

Posteriormente, en el 2011  muere Valentina, una schnauzer de mi mamá. A Valentina le diagnosticaron insuficiencia renal y aunque también se hizo todo lo posible para salvarla, al final se tomó la decisión de dormirla. Toda la familia acompañó a mamá al mismo lugar donde cremaron a Samantha y después de tres años, las instalaciones no habían cambiado en nada y el trato indiferente del personal era el mismo de años atrás.

En ese momento me dí cuenta que tanto los cuerpos de estos maravillosos seres que nos acompañan y dan amor incondicionalmente tenían que ser tratados con respeto, seriedad, dignidad y amor como cuando están vivos así como mostrar respeto a la familia ante su pérdida y ayudar en esos momentos dolorosos.

Debido a  lo anterior decidímos mi hermano y yo ofrecer un Servicio Funerario para Mascotas humano y profesional.